Ignacio Deleuze, Director de Ventas de Crisa

Ignacio Deleuze, Director de Ventas de Crisa

 “La industria española está consolidada, en una excelente situación para abordar nuevos retos y oportunidades de futuras misiones. Es competitiva y altamente cualificada en todos los ámbitos. El hecho es que la proyección en el mercado de exportación y comercial va creciendo año tras año”.

  1. ¿Qué necesidades cubre Crisa con su línea de productos enfocados a la industria espacial?

Crisa desarrolla unidades electrónicas para satélites y lanzadores. En los 34 años que llevamos de andadura hemos entregado casi mil equipos de vuelo, más de 5 toneladas de hardware, para múltiples misiones, de la ESA y comerciales. Muchos de ellos críticos para la misión, y con un alto contenido tecnológico.

Hay muchas misiones de las cuales nos sentimos muy orgullosos. Destacaría el sistema de propulsión eléctrica que hemos diseñado para la misión científica BepiColombo, ahora en viaje hacia Mercurio, donde llegará en diciembre de 2025. Fue un reto para nosotros, que nos ha permitido consolidar los equipos de propulsión eléctrica, tecnología clave para los satélites de comunicaciones y de navegación. Actualmente Crisa es una empresa líder en unidades de propulsión eléctrica y en unidades de potencia.

Estamos desarrollando la nueva generación de la aviónica para los lanzadores Ariane 6 y Vega C, que incluye el computador central, el controlador de las telemetrías, la función de potencia, y la activación de los pirotécnicos del lanzador. Supone un total 60 tarjetas electrónicas por lanzador repartidas en 6 equipos. Y hemos habilitado y calificado una nueva línea de producción automática “sin plomo” para la fabricación recurrente de estos equipos. Actualmente estamos en fase de negociación del contrato de producción para el primer lote de fabricación.

El sector espacial es un motor de desarrollo tecnológico e industrial, en pleno crecimiento. Crisa apuesta por la innovación, y por generar empleo de alta cualificación. En los últimos 4 años Crisa ha incrementado su plantilla en un 50%.

  1. Actualmente, ¿a qué tipología de proyectos se intenta dar respuesta con las aplicaciones espaciales de Observación de la Tierra?

La aplicación de Observación de la Tierra supone la mitad de nuestro volumen de negocio. Hemos tenido un papel muy activo en todas las misiones Centinelas de Copernicus, y actualmente estamos involucrados en desarrollos relevantes para Meteosat Tercera Generación, y para los satélites meteorológicos MetOp SG.

En esta evolución ha sido clave nuestra participación en el Programa Ingenio. Para Ingenio desarrollamos toda la aviónica de la plataforma, el computador, la unidad de interfaces, el equipo de potencia, la unidad de compresión y memoria de datos del instrumento, y la electrónica de cifrado. Gracias a estos desarrollos hemos pedido tener un papel relevante en muchas otras misiones comerciales. Hemos vendido más de veinte unidades de potencia en los últimos cinco años. Se ha generado un volumen de contratación que multiplica por 10 la inversión inicial en estos desarrollos. 

Además, hacemos equipos electrónicos para los instrumentos de la carga útil, tanto radar como ópticos.  Desde la electrónica próxima al detector, la electrónica de video, el controlador del instrumento, hasta unidades de procesado de datos. Por ejemplo, estamos desarrollando unidades de control para cinco de los instrumentos que se embarcarán en los satélites MetOp SG, basados en módulos genéricos de procesado y de gestión de datos, con software de vuelo. Ello ha supuesto un ahorro considerable a nivel de programa.

En la plataforma de Observación de la Tierra cada vez hay más re-uso de equipos, y la carga útil es la requiere desarrollo específico, ya que es muy dependiente del tipo de instrumento y de detector.

Para preparar futuras misiones estamos centrados en mejorar los productos de plataforma existentes, para hacerlos más competitivos, y en incorporar nuevas tecnologías para la nueva generación de detectores.

Es un mercado muy importante para nosotros, y que las previsiones apuntan a un crecimiento pronunciado en la próxima década.

 

Ignacio-Deleuze

Ignacio Deleuze

 

  1. Principalmente, ¿quiénes son vuestros clientes? ¿en qué escenario público-privado, o en qué países habitualmente trabajáis?

Entre nuestros clientes se encuentran los principales fabricantes de satélites: TAS, Airbus, Boeing, Lockheed Martin, OHB, etc., y las principales Agencias Espaciales: ESA, NASA, JPL, INTA, CNES, etc.

Trabajamos fundamentalmente en Europa, con todos los Primes, y con las principales empresas del sector: Ruag, Leonardo, QinetiQ, ArianeGroup, Avio, entre otros.

El mercado comercial supone el 45% de nuestro negocio, y el 55% lo ocupa el mercado institucional.

En los últimos años hemos experimentado un considerable crecimiento en el sector de exportación, principalmente en USA. Tenemos varios contratos para suministrar unidades de potencia y de propulsión eléctrica.

  1. ¿En qué consisten vuestros desarrollos para el mercado “New Space”?

Hace varios años, Crisa desarrolló la electrónica de proximidad del instrumento de la misión científica Gaia, y ya entonces calificamos un componente comercial, un convertidor analógico digital. El coste de calificación de este componente para su uso en las condiciones de Gaia, compensaba porque teníamos que fabricar 100 unidades de vuelo para cada elemento del detector. Fue la primera vez que utilizamos para un programa de la ESA un componente comercial.

La revolución “New Space” la iniciamos con el programa Oneweb, para el que hemos desarrollado las unidades de potencia y de actuación e interface con la carga útil.

Engloba varios ingredientes: un diseño orientado a la producción, un uso masivo de componentes COTS de automoción, nuevos procesos, y medios de producción automatizados.

Con componentes comerciales se reduce considerablemente el coste recurrente del producto.  Y tiene sentido cuando se trata de grandes producciones como es el caso de las constelaciones.

Ha sido un cambio de paradigma, donde los estándares de espacio, a los que estamos acostumbrados, los hemos tenido más como guía que como estrictamente aplicables.

La gran incógnita es cómo va a evolucionar el mercado New Space. Hay varias constelaciones tanto de telecom como observación de la Tierra, que se están barajando.

Creo que tarde o temprano esta revolución afectará a los futuros programas convencionales (telecomunicaciones GEO, Observación de la Tierra LEO, e incluso ciencia).

  1. Según la demanda que recibís para más de 60 proyectos de futuras misiones, ¿cómo está posicionada la industria espacial española con respecto al resto de potencias?

El mercado espacial está incierto, y con compases de cambio que no se han dado antes: uso de tecnologías disruptivas, irrupción de nuevos actores, las constelaciones de satélites de observación de la Tierra y de comunicaciones, la incertidumbre del mercado telecom GEO, …

Es un entorno nuevo, extremadamente competitivo. Se reclaman precios cada vez más bajos y los plazos de entrega se reducen considerablemente.

Frente a este panorama, la industria española está consolidada, en una excelente situación para abordar nuevos retos y oportunidades de futuras misiones.

Es competitiva y altamente cualificada en todos los ámbitos. El hecho es que la proyección en el mercado de exportación y comercial va creciendo año tras año.

 

Ignacio-Deleuze

Ingenio CRISA

 

  1. ¿Qué retos os habéis planteado hacer frente en un futuro a corto plazo?

Seguimos teniendo muchos proyectos en desarrollo, y queremos crecer en producción recurrente. Este año vamos a entregar alrededor de 1.000 tarjetas electrónicas.

El plan de negocio se mantiene estable en los próximos 5 años, a la espera de que se despejen las incertidumbres que todavía rodean al sector.

Para nosotros es esencial incorporar nuevas tecnologías a los productos existentes para hacerlos más competitivos. La apuesta en firme es en equipos de potencia, y de propulsión eléctrica en los que vemos muchas oportunidades de crecimiento sobre todo en exportación. Queremos crecer en producción recurrente, con un foco centrado en los países que tienen un elevado presupuesto en programas espaciales, como son USA, Turquía, Japón, Rusia...

Y estamos abordando desarrollo de nuevos productos, como son la electrónica de antenas activas, equipos para terminales de comunicaciones laser, y ensamblaje de baterías para lanzadores.

  1. ¿Hacia dónde pensáis que debe evolucionar el sector espacial español para que prospere óptimamente?

El tejido industrial del sector ha crecido considerablemente en los últimos años, con una proyección cada vez mayor hacia el mercado de exportación.

Estamos demostrando un elevado retorno de la inversión.

Tenemos a la vuelta de la esquina la Conferencia Ministerial de 2019, Space19+. Sería importante que España tenga en los programas opcionales una subscripción acorde a su PIB.

En este contexto cada vez más competitivo es primordial dotar a la industria de herramientas de financiación para ayudar a evolucionar los productos y así poder acceder a nuevas oportunidades.

Y sin duda sería bueno reactivar los Programas Nacionales de sistemas espaciales (PNOT) y reconsiderar los programas bilaterales.

NOTICIAS RELACIONADAS